MartÃn Rivas
MartÃn Rivas —Entonces, haga lo que le digo: cuando usted dé parte a su familia, le dice al mocito, entonces le entrego a su mujer.
—¿Y si no quiere?
—Lo amenazo yo, pues, y le digo que le sale peor.
Con estas explicaciones se comprenderá ahora el sentido de la conversación que, después de la salida de AgustÃn y de Rivas, tuvo lugar entre doña Bernarda y sus dos hijos mayores la noche anterior a la fijada para la cita.