Martín Rivas

Martín Rivas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Eso no; si él hubiese pensado como usted, habría tratado de olvidar, y es digno ahora de su felicidad porque ha tenido constancia.

—¿De qué serviría ser constante a un hombre que no se atreviese a confesar nunca su amor? —dijo Rivas, alentado por el raciocinio y la conclusión de Leonor.

—No sé —contestó ella—; por mi parte no comprendo en un hombre esa timidez. —Señorita, se trata de su felicidad y tal vez de su vida— replicó con emoción Martín. —¿No exponen los hombres muchas veces su vida por causas menos dignas?

—Es verdad; pero entonces combaten contra un enemigo, y en el caso de que hablamos tal vez pueden dar a su amor más precio que a su vida. Rafael, por ejemplo, del que hemos hablado, no creo que tiemble en presencia de un adversario, y no obstante jamás se habría atrevido a dirigirse a su prima de usted sin las felices circunstancias que los han reunido. Un amor verdadero, señorita, puede poner tímido como un niño al hombre más enérgico, y si ese amor es sin esperanza, le infundirá mayor timidez aún.

—Dicen que todo se aprende con la práctica —dijo Leonor con una ligera sonrisa—, y presumo que el modo de vencer esa timidez esté sujeto a la misma regla.

Martín no contestó, porque temía adivinar el objeto de aquella observación.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker