Martín Rivas

Martín Rivas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Agustín miró a don Fidel, que atravesaba el patio con el semblante alegre por las felicitaciones que se iba dando a sí mismo. Con él se iba también su esperanza de librarse, por un día a lo menos, de pedir el dinero a su padre.

Intentó de nuevo conseguir un plazo, pero Amador se mostró inflexible.

—Vaya, pues —dijo éste—, tendré yo mismo que ir a hablar con el papá. Esto va pareciendo juego de niños.

—Bueno, espéreme esta noche en su casa y le llevaré la plata o la contestación de papá —exclamó Agustín, armándose de una resolución desesperada.

—No, no, aquí estoy bien —contestó Amador sentándose y encendiendo otro cigarro—; vaya no más, hable con el papá y tráigame la contestación.

Agustín alzó los ojos al cielo implorando su ayuda, y se dirigió al cuarto de don Dámaso como una víctima al suplicio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker