Martín Rivas
Martín Rivas Volvió doña Bernarda, ya deshecha en llanto, a reproducir sus argumentos, teniendo cuidado de dar una forma más precisa a las amenazas que acababa de insinuar con cierta maestría, y manifestando que se hallaba dispuesta a seguir el asunto hasta en sus últimas consecuencias, con lo cual salió dejando en la mayor consternación a los que la habían escuchado.