Martín Rivas

Martín Rivas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En este momento entró Rafael en la pieza. Los dos que conversaban no pudieron reprimir un movimiento de admiración al verle. Su descompuesto semblante, el turbado mirar, la expresión extraña del saludo que les hizo y el aire de acerba melancolía con que se dejó caer sobre una silla, dejaron mudos por algunos segundos a don Pedro y a don Fidel.

Éste interrumpió primero el silencio, dirigiendo la palabra a Rafael:

—Cabalmente —le dijo—, estábamos aquí con el señor don Pedro diciendo que lo que ahora conviene es apresurar el casamiento; yo hablo por la felicidad de mi hija, ¿qué le parece?

—Es inútil, señor —contestó el joven con voz apagada.

—¡Cómo inútil! —exclamó, levantándose, don Fidel.

Rafael sacó una carta del bolsillo y se la pasó diciéndole:

—Lea usted y lo verá.

Don Fidel leyó con rapidez la carta de Matilde, que era la que tenía en sus manos. Doblándola exclamó:

—¡Bah, niñerías! Usted sabe que su amor vale más que estas palabras arrancadas por la sorpresa. Vamos juntos a casa y verá usted lo distinta que está.

—No, señor, jamás volveré —dijo con sombrío acento Rafael.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker