Martín Rivas

Martín Rivas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡A la Recoleta! —repitió Martín—. ¿Cuándo?

—Esta mañana muy temprano.

—¿Y por qué ha tomado tan violenta determinación?

—¿Entonces usted no sabe nada?

—Supe ayer lo ocurrido en casa de don Fidel Elías.

—Bueno, pues; después de eso Rafael recibió una carta de la niña; le decía que no pensase más en ella y qué sé yo qué más. ¡Pobrecito! ¡Si usted le hubiese visto! Lloró anoche como un niño chico. ¡Qué llorar, por Dios! ¡Me partía el alma!

—¡Pobre Rafael! —dijo Rivas con verdadero pesar.

—El pobrecito me lo contó todo anoche. ¡Jesús, hijito, cómo viven los jóvenes ahora! Por eso, vea, no he sentido tanto que se haya ido a la Recoleta. Si es preciso reconciliarse con Dios. ¡Cómo querer ser feliz también y vivir de ese modo!

La sencilla piedad de la señora impresionó el corazón noble de Martín; pero quiso defender a su amigo.

—Usted sabe cómo pensaba él ahora y lo arrepentido que vivía de su falta.

—Así es, hijito; pobre Rafael —dijo la señora, en cuyos ojos asomaron las lágrimas—. Hoy iré a verle —dijo Martín levantándose de su asiento.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker