MartÃn Rivas
MartÃn Rivas Al tiempo de subir a su habitación, sintió la voz de AgustÃn que le llamaba desde su cuarto.
—Hombre —le dijo con viveza—, ¿de dónde vienes?
—He estado fuera de Santiago, ¿por qué me lo preguntas? —contestó Rivas con inquietud.
AgustÃn cerró la puerta de su cuarto, que daba al otro patio que comunicaba con las habitaciones interiores, y después, acercándose a MartÃn, le dijo con gran misterio:
—Voy a contarte lo que ha pasado.