Martín Rivas

Martín Rivas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué inconveniente?

—Que lo que dice Amador es cierto a medias.

—¡Cierto! ¡Te has llevado a Edelmira!

—La he acompañado.

—¿A dónde?

—A Renca.

Agustín se levantó, púsose el sombrero, y haciendo a Rivas un saludo:

—Me inclino ante tu talento —le dijo—. ¡Mira que si yo hubiese hecho otro tanto con Adelaida, no se habrían reído de mí! Eres un hombre de fuerza, amigo; me inclino, eres mi maestro.

—¿Por qué? —le preguntó Martín, riéndose de la cómica gravedad de su amigo—. ¡Cómo! ¿Te parece poco robarse una chica gentil como una flor? Eres difícil, amigo mío, y muy modesto.

—Yo no la he robado, la he acompañado.

—Lo mismo da Chana que Juana, suele decir papá.

—No me comprendes —replicó Martín.

—Demasiado te comprendo, al contrario, ¡feliz mortal!

Explicó Rivas entonces todos los antecedentes, pero sin hablar del amor de Edelmira.

Agustín encendió su cigarro, que se había apagado.

—La cosa cambia de aspecto —dijo—. Es decir, que te has sacrificado a la amistad.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker