Martín Rivas

Martín Rivas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Nosotros! ¿Y qué podemos hacer? —dijo el elegante sorbiendo otra copa de licor—. Es preciso que mi papá hable con los ministros, con el Presidente, con todos los que tengan algún influjo en el Gobierno.

—Poco a poco, mi bella, el día está peligroso para empeños, y como Martín tuvo la desgraciada ocurrencia de venir a ocultarse aquí, podrán creer que nosotros hemos tomado parte en la revolución si hablamos en su favor.

—¡Tienes miedo de hacer algo por un hombre a quien debes un gran servicio! Agustín, te creía ligero, pero no ingrato —dijo Leonor lanzando a su hermano una mirada de desprecio.

—No, no es ingratitud, querida; pero, ya lo ves, en política es preciso ser precavido. Qué diantre, veremos lo que se puede hacer por el pobre Martín, a quien no niego que debo servicios. Pero tú quieres que todo se haga por vapor.

—El caso no es para pensar, sino para obrar —replicó la niña con tono de resolución—. Si tú no haces nada, hablaré con mi papá, y si él toma las cosas con tu frialdad, iré yo misma a interceder por Martín con algunas amigas que no se negarán a servirme.

—¡Cáspita, hermanita, con qué fuego lo tomas! Cualquiera diría que no se trata sólo de un amigo…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker