Martín Rivas

Martín Rivas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Para qué? —respondió Rivas—. Nada podrías hacer para darme la felicidad. —¡Cuidado, Martín!, no olvides mi consejo. El amor, para un estudiante pobre, debe ser como la manzana del paraíso: si lo pruebas te perderás.

—Y ¿qué puedo hacer cuando…?

San Luis no le dejó terminar.

—No quiero saber nada —le dijo—; hay ciertos sentimientos que aumentan en el alma cuando se confían, y el amor es uno de ellos. No me digas nada. Pero tengo por ti un verdadero interés y quiero curarte antes que el mal haya echado raíces. La soledad es un consejero fatal y tú vives muy solo. Es necesario que te distraigas —añadió, viendo que Martín se quedaba pensativo—, y yo me encargo de hacerlo. —Difícil me parece— dijo Martín, que se sentía bajo la impresión de la escena de la víspera.

—No importa; haremos un ensayo, nada se pierde. Vente a mi casa mañana a las ocho de la noche y te llevaré a ver ciertas gentes que te divertirán.

Los dos amigos se separaron, dirigiéndose Martín a casa de don Dámaso.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker