El Decamerón
El Decamerón —Necesito que vos, por alguien de vuestra confianza, mandéis decir al conde mi marido que vuestra hija está dispuesta a complacerle en todo; siempre que él le pruebe que la ama como dice, lo que nunca creerá si no le envÃa el anillo que lleva en el dedo y que ella sabe que aprecia mucho. Y si él lo envÃa, vos me lo daréis. Luego, le mandaréis a decir que vuestra hija está dispuesta a servir sus placeres y ocultamente le haréis venir aquà y a mà me pondréis con él en vez de vuestra hija. Quizá Dios me haga la merced de quedar embarazada y asÃ, con su anillo en el dedo y en brazos el hijo por él engendrado, le recobraré y con él moraré como una mujer debe con su esposo, habiendo sido vos motivo de ello.