El Decamerón
El Decamerón —Vete a buscar a mi criada y ve manera de que suba.
Conocióla el labrador y dijo:
—¿Quién os ha subido ahÃ, señora? Todo el dÃa os ha andado buscando vuestra criada, pero ¿quién iba a pensar que estabais aquÃ?
Y, cogiendo la escalera, enderezóla y sujetó sus mal compuestos travesaños, y en esto vino la criada, quien al entrar en la torre, sin poder retenerse más, empezó a dar palmadas y a gritar:
—Dulce señora mÃa, ¿dónde estáis?
—Aquà estoy, hermana; mas no llores y tráeme mis ropas.
