La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 30.– ”Razonando a contrario, los malvados demuestran su total impotencia.
31.– ”¿Por qué, si no, dejan la virtud para entregarse al vicio? Si es por ignorancia o desconocimiento del bien, ¿hay algo más débil que la ceguera de la ignorancia? Y si conocen el fin a que aspiran, ¿no es debilidad el no lograrlo a causa de las pasiones que los desvían del verdadero camino o los derriban en su intento? Su misma intemperancia les resta fuerzas al hacerlos incapaces de resistir al vicio.
32.– ”¿Quizás abandonan el bien a ciencia y conciencia para entregarse al mal? Si es así, no sólo pierden todo poder, sino hasta su misma existencia porque el que abandona el fin universal de todos los seres en el mismo hecho deja de existir.
33.– ”Parecerá absurdo afirmar que no existen los malos, cuando en realidad son los más numerosos; y sin embargo, así es, no existen.
34.– ”No niego que los malvados sean malvados; digo pura y simplemente que no existen.