La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía [La omnisciencia providente de Dios y la libertad de la voluntad humana son compatibles].
1.– Esto dijera la Filosofía y disponíase a cambiar el tono de su discurso para tratar otras cuestiones.
2.– Y entonces hablé yo así: “Sabios son tus consejos y muy dignos de la autoridad de que gozas; pero has dicho hace un instante que la cuestión de la Providencia se relaciona con otras muchas; y ahora lo comprendo yo.
3.– ”Porque, dime: ¿crees que en realidad existe el azar? Y en caso de que exista, ¿cuál es su naturaleza?”
4.– “En seguida —añadió— voy a cumplir mi promesa para abrirte el camino que te volverá a tu patria.
5.– ”Ten presente, sin embargo, que aun cuando estas cuestiones no carezcan de interés, se apartan un tanto de nuestro propósito; y es de temer que fatigado con tales digresiones, no te queden las necesarias energías para llegar a la meta”.
6.– “No abrigues tal temor; para mí será un descanso el aprender cosas que de tal manera me interesan.