La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía ”Muchas veces extasía el mar en calma, radiante en la majestad de sus aguas tranquilas, pero si sopla el Aquilón, se levantan furiosas tempestades en las ondas agitadas.
”Si tan pasajeras son las formas todas del mundo, si tan profundos son los cambios que experimenta, ¿podrás confiar en las deleznables riquezas de los hombres o en sus bienes fugitivos? Lo único inmutablemente establecido por una ley eterna es la eterna inconstancia de todas las cosas creadas.”
1.– Entonces respondí: “¡Oh madre de todas las virtudes! Reconozco la verdad de tus palabras y no puedo negar que la carrera de mi prosperidad ha sido rápida en extremo.
2.– ”Pero esto precisamente es lo que más agudiza mi tormento; porque en todos los reveses de fortuna el pesar que más agobia es el haber conocido la dicha”.
3.– Y añadió la Filosofía: “Si el suplicio que te abruma proviene de un error en tus juicios, no puedes culpar de ello al destino. Porque si es capaz de seducirte la vana apariencia de un efímero bienestar, examina ahora conmigo la abundancia y extensión de los bienes en que rebosas.