La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 8.– ”¡Y cuántos en esta búsqueda insensata confunden el fin con los medios! Unos apetecen las riquezas para disfrutar del poder y los placeres; otros aspiran al poder para aumentar sus riquezas o hacer famoso su nombre.
9.– ”En el codiciar estos bienes se gasta el esfuerzo de los humanos, ya se limite a meros deseos, ya se traduzca en obras. Se desea la nobleza y el gozar del aura popular, porque eso da celebridad; se quiere a una mujer y a los hijos por las satisfacciones que proporcionan. Los amigos, don de los cielos, se considera que dependen de la virtud y no de la fortuna; todo lo demás, se persigue con el afán del poderío o del placer.
10.– ”En cuanto a los bienes corporales, claro es que se reducen a los antes enumerados. Así, la fuerza física y la corpulencia parecen dar dominio sobre los demás; la belleza y la agilidad traen consigo la fama; la salud, acarrea el placer.
11.– ”En todos los casos resulta evidente que lo único que se busca es la felicidad; y aquello que se apetece por encima de todo lo demás constituye el bien sumo. Mas ya hemos definido la felicidad como posesión del sumo bien: por consiguiente, la felicidad consistirá en aquel estado que se desee con preferencia a todos los demás.