Steelheart
Steelheart El silencio que siguió fue ensordecedor. David se quedó inmóvil, observando el cuerpo del Epic. Había esperado este momento durante diez años, pero ahora que estaba aquí, no sabía cómo sentirse. ¿Alivio? ¿Vacío?
Megan se acercó, colocándole una mano en el hombro. —Lo lograste.
David asintió lentamente, pero sus ojos estaban fijos en el horizonte, donde las luces de Newcago comenzaban a encenderse de nuevo. Steelheart había caído, pero el mundo no estaba arreglado. Había más Epics, más batallas por venir.
Prof apareció entre las sombras, con una expresión indescifrable. —Este es solo el comienzo, David. Ahora sabes lo que se necesita para ganar. ¿Estás listo para lo que viene?
David miró a su alrededor, a los Reckoners, a la ciudad que había jurado liberar. Y entonces, con una mezcla de cansancio y determinación, respondió:
—Siempre lo estuve.