Agnes Grey
Agnes Grey —Una cosa puedo decirte: si sigues utilizando esas horribles expresiones, ningún verdadero caballero se atreverá a acercarse a ti. Por favor, señorita Grey, ¡deberÃa prohibirle hablar de esa manera!
—No puedo hacer nada, señorita Murray.
—Además, Matilda, estás muy equivocada si piensas que Harry Meltham se siente atraÃdo por ti: puedo asegurarte que no es asà en absoluto.
Matilda preparaba una furiosa respuesta cuando, por suerte, nuestro viaje llegó a término, y la discusión fue bruscamente interrumpida por el lacayo, que abrió la puerta del coche y puso la escalera para que bajásemos.