Agnes Grey
Agnes Grey —Tengo que enseñarle la biblioteca —me dijo—. Nunca he mirado el contenido de las estanterÃas, pero me atreverÃa a decir que están llenas de libros sabios, que puede usted coger siempre que quiera. Y, ahora, tiene que tomar un poco de té. Dentro de nada será la hora de la comida, pero pensé que, como está acostumbrada a comer a la una, quizá le gustarÃa tomar una taza de té ahora y un pequeño almuerzo cuando nosotros estemos comiendo. Si toma el té en su habitación, no tendrá que sentarse a la mesa con lady Ashby y con sir Thomas, lo cual serÃa un poco extraño… Bueno, no extraño pero… ya me entiende. Pensé que no le agradarÃa demasiado, especialmente porque a veces tenemos algunos invitados a la hora de la comida.
—Por supuesto —respond×, prefiero hacer lo que acaba de decirme. Y, si no tiene inconveniente, preferirÃa que me sirvieran todas las comidas en esta habitación.
—Pero ¿por qué?
—Porque me imagino que será más agradable para lady Ashby y sir Thomas.
—¡Nada de eso!
—De todos modos, serÃa más agradable para mÃ.
Rosalie hizo algunas tÃmidas objeciones, pero enseguida accedió a mis deseos; lo cual, me pareció, supuso un enorme alivio para ella.