Agnes Grey

Agnes Grey

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡Qué tediosos y sombríos eran los días en que no venía! Sin embargo, no puedo decir que fueran tristes, pues contaba para animarme con el recuerdo de su última visita y la esperanza de la siguiente. Pero cuando pasaban dos o tres días sin verle, me sentía muy nerviosa —por supuesto sin razón, pues era obvio que él tenía que atender los asuntos de su parroquia— y temía el final de mis vacaciones. Temía que con el comienzo de mis obligaciones no pudiera verle algunas veces, igual que la idea de… si mi madre estaba en una de sus clases… yo me vería obligada a estar con él a solas… algo que me asustaba… en la casa; aunque encontrarle fuera de ella y pasear a su lado no había sido ni mucho menos desagradable.

Una tarde, durante la última semana de vacaciones, llegó inesperadamente, pues la fuerte tormenta que se desató a primera hora me había hecho temer que no le vería. En aquel momento, sin embargo, la tormenta había cesado y brillaba el sol.

—¡Qué hermosa tarde, señora Grey! —dijo, al entrar—. Agnes, me gustaría que me acompañase a… (nombró un lugar de la costa: una colina escarpada hacia el interior y proyectada hacia el mar en forma de precipicio, desde cuya cima se divisaba una vista gloriosa). La lluvia se ha llevado el polvo y ha refrescado y limpiado el aire. La vista será magnífica. ¿Vendrá?

—¿Puedo ir, mamá?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker