Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aliviada de un peso tan lamentable, decidí empezar de nuevo, resuelta a superar todas las dificultades. Trabajé duro y conseguí un éxito proporcional a mis esfuerzos: mi memoria, perezosa por naturaleza, mejoró con la práctica, al igual que la inteligencia y la comprensión. En pocas semanas, fui trasladada a la clase superior y en menos de dos meses obtuve permiso para comenzar las clases de francés y de dibujo. En un día aprendí los dos primeros tiempos del verbo être y dibujé mi primera casa (cuyos muros, todo hay que decirlo, rivalizaban en inclinación con los de la famosa torre de Pisa). Esa noche, al acostarme, olvidé preparar en la mente esa cena imaginaria consistente en patatas asadas, pan blanco y leche fresca que solía amenizar mis sueños; en su lugar, tracé dibujos fantásticos en la oscuridad: casas y árboles dibujados al carboncillo, rocas y ruinas pintorescas, grupos de ganado, dulces mariposas que se posaban sobre capullos de rosa, pájaros que picoteaban las cerezas, nidos de cigüeñas que envolvían huevos del tamaño de perlas separados por ramas tiernas. En mi pensamiento, examiné la posibilidad de traducir del francés un libro de relatos que madame Pierrot me había mostrado ese día. En cuanto hube resuelto satisfactoriamente ese problema, me sumergí en el más dulce de los sueños.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker