Jane Eyre
Jane Eyre La respuesta era evasiva. Me habrÃa gustado oÃr algo más concreto, pero la señora Fairfax no pudo, o no quiso, proporcionarme más explicaciones acerca de las penas del señor Rochester. Afirmó que eran un misterio para ella y que todo lo que sabÃa no eran más que meras conjeturas. Como también resultaba evidente que preferÃa que dejásemos el tema, opté por no insistir.