Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Una vez finalizada su conversación con las Eshton, el señor Rochester observa el fuego, tan solo como ella frente a la mesa. Ella se dirige hacia él y se coloca al otro lado de la chimenea.

—Señor Rochester, creí entender que no le gustaban los niños.

—Y así es.

—Entonces —dijo señalando a Adèle—, ¿qué fue lo que le indujo a hacerse cargo de una muñequita como esa? ¿De dónde la sacó?

—No la saqué de ningún sitio; alguien la puso bajo mi tutela.

—Debería haberla enviado al colegio.

—No podría permitírmelo: las escuelas son demasiado caras.

—Bien, supongo que tiene una institutriz. Me pareció ver a una persona con ella hace unos minutos. ¿Sigue aquí? ¡Oh, no! Sí, ahí está, detrás de la cortina. Usted le paga, por supuesto. Diría que es igual de caro, quizá más, puesto que además debe mantenerlas a las dos.

Temí —¿o tal vez debería decir esperé?— que esta alusión provocara que el señor Rochester mirara en mi dirección, y sin querer me sumergí aún más en la sombra, pero fue innecesario: él ni siquiera se volvió.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker