Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Me detuve a reflexionar. Si la pobreza repele a los mayores, aún asusta más a los niños: ellos no piensan en la falta de medios que acompaña a ciertas personas que trabajan honradamente, en esa pobreza digna y respetable, sino que la asocian a ropas raídas, escasez de comida, chimeneas sin leña, malas costumbres y vicios inconfesables. Para mí, la pobreza era sinónimo de degradación.

—No, no creo que me gustara vivir con gente pobre —respondí al fin.

—¿Aunque estas personas la trataran con cariño?

Negué con la cabeza. Para mí, cariño y pobreza eran conceptos incompatibles. Aprendería a hablar como ellos, adoptaría sus rudas maneras, me convertiría en una ignorante y crecería como una de las desgraciadas mujeres que veía a veces alimentando a sus hijos o lavando la ropa a las puertas de Gateshead… No. No era lo bastante valiente como para comprar la libertad a ese precio.

—¿Tan pobres son sus parientes? ¿No tienen trabajo?

—No lo sé. Mi tía siempre dice que deben de ser mendigos. No quiero verme obligada a pedir limosna.

—¿Preferiría ir al colegio?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker