Jane Eyre
Jane Eyre —Es sacerdote.
Entonces recordé la respuesta de la vieja dama de llaves de la rectorÃa a la que fui en busca del párroco.
—¿Esta era, pues, la residencia de su padre?
—Ajá: el anciano señor Rivers vivÃa aquÃ, igual que su padre, y su abuelo y su «tatarabuelo».
—¿Y el nombre de ese caballero es señor Saint John Rivers?
—Ajá. Saint John es su nombre de pila.
—¿Y sus hermanas son Diana y Mary Rivers?
—SÃ.
—¿Su padre murió?
—Hace tres semanas, de un ataque.
—¿No tienen madre?
—Este mes hace un año que murió la señora.
—¿Ha vivido con la familia durante mucho tiempo?
—¡Treinta años llevo con ellos! Los he criado a los tres.
—Eso demuestra que es usted una criada honesta y leal. Dice mucho de usted, aunque haya tenido la poca delicadeza de llamarme mendiga.
Me miró y en sus ojos habÃa una expresión de sorpresa.