Jane Eyre
Jane Eyre —¿Consideras que has obtenido una recompensa suficiente por un año de esfuerzos? —me preguntó el señor Rivers una vez las muchachas se hubieron marchado—. ¿No te complace saber que has hecho algo útil y provechoso?
—Sin duda.
—¡Y eso que solo le has dedicado unos meses! ¿No merecerÃa la pena emplear toda una vida en mejorar la sociedad?
—SÃ, pero creo que no podrÃa seguir en ello durante toda la vida: deseo cultivar mis propias facultades además de inculcarlas en los otros. Y es ahora cuando podré hacerlo, asà que no me recuerdes la escuela justo cuando acabo de liberarme de ella y me dispongo a disfrutar de unas completas vacaciones.
Me miró con el semblante muy serio.
—¿Y qué harás? ¿Qué significa tanto entusiasmo? ¿A qué piensas dedicarte?
—Me mantendré activa, tanto como pueda. Y antes que nada quiero pedirte que prescindas de los servicios de Hannah y busques a otra persona para que te atienda.
—¿La necesitas?
—SÃ, quiero que me acompañe a Moor House: Diana y Mary volverán dentro de una semana y me gustarÃa tenerlo todo dispuesto para cuando lleguen.
—De acuerdo. Pensé que planeabas irte de viaje. Es mejor asÃ: Hannah te ayudará.