Jane Eyre
Jane Eyre Lo hice. Un breve examen me convenció de que el contenido era menos atractivo que el tÃtulo. Para mi gusto, Rasselas parecÃa demasiado soso: no descubrà ninguna referencia a hadas o genios, ni ninguna ilustración rompÃa la monotonÃa de la letra impresa. Se lo devolvÃ, y ella lo cogió sin decir nada. Cuando estaba a punto de enfrascarse de nuevo en la lectura, yo volvà a interrumpirla:
—¿Puedes decirme qué significa la inscripción que hay sobre la puerta? ¿Qué es la Institución Lowood?
—La casa donde has venido a vivir.
—¿Y por qué lo llaman institución? ¿Qué la diferencia de las demás escuelas?
—En parte es un asilo para huérfanos. Tú, yo y todas las otras, estamos aquà por caridad. Supongo que eres huérfana. ¿Tienes padre o madre?
—Ambos murieron cuando era muy pequeña.
—Pues la mayorÃa de nosotras ha perdido a su padre o a su madre, o a los dos, y por eso estamos en una institución dedicada a la educación de huérfanas.
—¿No pagamos nada? ¿Nos mantienen gratis?
—Nosotras, o nuestros amigos, pagamos quince libras al año.
—Entonces, ¿por qué lo llaman asilo?