Shirley

Shirley

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Delante de caballeros —como Moore o Helstone, por ejemplo— William era a menudo un poco obstinado: también con las señoras altivas o insolentes era del todo intratable y, a veces, muy rencoroso, pero al trato afable y cortés respondía del modo más dócil y razonable. Su carácter —terco— rechazaba la inflexibilidad en otras personas, motivo por el que jamás había llegado a gustarle su antiguo patrón, Moore; y, no conociendo la buena opinión que tenía de él dicho caballero, ni el favor que le había prestado secretamente al recomendarlo como jardinero al señor Yorke y, por este medio, a otras familias de los contornos, seguía abrigando resentimiento contra su actitud adusta. En los últimos tiempos había trabajado a menudo en Fieldhead; los modales francos y hospitalarios de la señorita Keeldar eran para él absolutamente encantadores. A Caroline la conocía desde que era una niña: inconscientemente, era su ideal de señorita. Su amable semblante, su paso, sus gestos, la gracia de su persona y de su atuendo despertaban la vena artística de su corazón campesino: sentía el mismo placer al mirarla que al observar flores raras o ver paisajes amenos. A ambas señoritas les gustaba William: disfrutaban prestándole libros y dándole plantas, y preferían con mucho su conversación a la de mucha gente grosera, severa o pretenciosa de una posición infinitamente más elevada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker