Villette
Villette El secreto de mi éxito no radicaba en mí, ni en ninguna cualidad o poder que yo tuviera, sino en un nuevo estado de circunstancias, en una vida maravillosamente cambiada, en un corazón liberado. La fuente de mi entusiasmo estaba muy lejos, al otro lado del océano, en una isla de las Indias Occidentales. Al partir, me había dejado un legado; con un pensamiento semejante para el presente, una esperanza semejante para el futuro, un motivo semejante para perseverar en un camino laborioso, emprendedor, paciente y audaz, no podía desfallecer. Pocas cosas me hacían temblar ahora; pocas cosas eran lo bastante importantes para enojarme, intimidarme o deprimirme: casi todo me agradaba; cualquier insignificancia estaba llena de encanto.