Villette
Villette —Lo que deseo ahora es disfrutar de la juventud, y no encadenarme, con promesas o juramentos, a ningún hombre. Cuando conocà a Isidore, creà que me ayudarÃa a pasarlo bien. Creà que se conformarÃa con que yo fuera una muchacha bonita; y que nos encontrarÃamos y separarÃamos revoloteando como dos mariposas, y que serÃamos dichosos. Pero ¡quién lo iba a decir!, a veces es tan severo como un juez, y muy serio y profundo. ¡Bah! Les penseurs, les hommes profonds et passionnés, ne sont pas à mon goût. El coronel Alfred de Hamal me agrada mucho más. Va pour les beaux fats et les jolis fripons! Vive les joies et les plaisirs! À bas les grandes passions et les sévères vertus[61]!
Esperó una respuesta a esta diatriba. No le di ninguna.
—J’aime mon beau colonel —prosiguió—: Je n’aimerai jamais son rival! Je ne serai jamais femme de bourgeois, moi[62]!
Le señalé que querÃa ver mi habitación libre del honor de su presencia. Ginevra se marchó riendo.