Villette
Villette Siempre tuyo, Ya sabes quién.
—Ojalá lo supiera yo —fue mi comentario.
Pero el deseo se referÃa más a la persona a quien iba dirigida la carta que a su remitente. Quizá fuera del prometido de alguna alumna; y, en ese caso, el daño no era demasiado grande… sólo se trataba de una pequeña irregularidad. Varias de las jóvenes, en realidad la mayorÃa, tenÃan hermanos y primos en el colegio vecino. La robe grise, le chapeau de paille eran sin duda una pista, pero una pista muy confusa. Era frecuente protegerse la cabeza con un sombrero de paja y, aparte de mÃ, lo utilizaban una veintena de personas. El dato del vestido gris tampoco aclaraba nada. Madame Beck acostumbraba a llevar uno en aquella época; y otra profesora y tres alumnas internas los habÃan comprado del mismo tono y tejido que el mÃo: era una especie de traje de diario que, casualmente, estaba de moda.