Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Había algo que me tenía desconcertada y, casi con el mismo afán con que madame Beck había buscado una guía de conocimientos útiles en los cajones de mi tocador, me devané los sesos para descifrar el enigma. Si el doctor John no había tenido nada que ver con la caída de aquel cofrecillo en el jardín, ¿cómo sabía que alguien lo había arrojado y por qué había aparecido en seguida para recogerlo? Deseaba tanto aclarar ese punto que empecé a acariciar una idea un tanto audaz: «Si se presentaba la oportunidad, ¿por qué no pedirle al doctor John que me explicara él mismo esa coincidencia?».

Y mientras el doctor John continuó alejado de la rue Fossette, creí que tendría valor para ponerle a prueba con semejante pregunta.

La pequeña Georgette estaba convaleciente; por ese motivo, su médico venía a verla muy de tarde en tarde: lo cierto es que, de no haber insistido madame en que acudiera de vez en cuando hasta que la niña estuviera completamente restablecida, él habría interrumpido sus visitas.

Una noche entró en el cuarto de sus hijas, justo después de que Georgette hubiera rezado su plegaria entrecortada y ceceante, y de que yo la hubiera acostado. Cogiendo una mano de la pequeña, dijo:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker