Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La víspera de la fête de madame fue un día tan festivo como el de su cumpleaños. Lo dedicamos a ordenar, limpiar, arreglar y adornar las tres aulas. En el interior, reinaba un alegre bullicio; no había ningún rincón, ni siquiera en el piso de arriba, donde una persona solitaria pudiera hallar descanso para las plantas de sus pies; por ese motivo, me refugié en el jardín. Pasé allí toda la jornada, encontrando calor bajo el sol, cobijo entre los árboles, y una especie de compañía en mis propios pensamientos. Recuerdo muy bien que, en todo el día, sólo intercambié dos frases con un ser viviente: y no es que me sintiera sola; me alegraba de estar en silencio. Para un espectador, bastaba con pasar por las habitaciones un par de veces, observar los cambios que se estaban realizando, ver cómo se instalaba un camerino y un vestuario, cómo se montaba un pequeño escenario con su decorado, cómo monsieur Paul Emanuel, en colaboración con mademoiselle St Pierre, lo dirigía todo, y cómo un ilusionado grupo de alumnas, entre las que estaba Ginevra Fanshawe, trabajaban alegremente a sus órdenes.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker