Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sin embargo, con aquel sombrío vestido, me sentía cómoda y tranquila; una ventaja de la que no habría disfrutado con otro traje más alegre y llamativo. Madame Beck impidió, asimismo, que me sintiera avergonzada; su atuendo era casi tan discreto como el mío, aunque ella lucía una pulsera y un enorme broche de oro y piedras finas. Nos encontramos casualmente en la escalera y me obsequió con una sonrisa de aprobación. No creo que pensara que yo tenía buen aspecto —algo que difícilmente atraería su interés—, pero sí que vestía convenablement, décemment, y la Convenance y la Décence[117] eran las dos serenas deidades que madame veneraba. Incluso se detuvo, apoyó en mi hombro una mano enguantada, en la que sostenía un pañuelo bordado y perfumado, y me dijo al oído unas palabras sarcásticas sobre las demás profesoras (a las que acababa de felicitar por su indumentaria).

—No hay nada tan absurdo —exclamó— como des femmes mûres que se visten igual que a los quince años. Quant à la St Pierre, elle a l’air d’une vieille coquette qui fait l’ingénue[118].





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker