Villette
Villette ¡Aquellas vacaciones! ¿Podré olvidarlas algún dÃa? Creo que no. Madame Beck se marchó el primer dÃa para reunirse con sus hijas al borde del mar; las tres profesoras tenÃan padres o amigos que las acogieron; todos los profesores abandonaron la ciudad; unos se dirigieron a ParÃs, otros a Boue-Marine; monsieur Paul se fue de peregrinación a Roma; en la rue Fossette sólo quedamos yo, una criada y una pobre alumna, deforme y débil mental, una especie de crétine a la que su madrastra no permitÃa regresar a la lejana provincia donde residÃa.