Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No me detendré en el concierto; mis impresiones carecen de interés para el lector: y, en realidad, no tendría sentido recordarlas, pues eran las impresiones de una completa ignorante. Las jóvenes del Conservatorio, de lo más nerviosas y asustadas, hicieron una temblorosa exhibición en los dos magníficos pianos. Monsieur Josef Emanuel estuvo a su lado mientras tocaban; pero no tenía el tacto y la influencia de su hermano, que, en similares circunstancias, habría obligado a las alumnas a comportarse con heroísmo y serenidad. Monsieur Paul habría colocado a las histéricas débutantes entre dos fuegos: el pánico al público y el pánico al propio monsieur Paul, y les habría infundido el valor de la desesperación, haciendo incomparablemente mayor el segundo que el primero. Pero monsieur Josef no sabía hacerlo.

Después de las pianistas de muselina blanca, apareció una dama madura, elegante, con aire melancólico y un vestido de raso blanco. Empezó a cantar. Sentí lo mismo al oírla que ante los trucos de un prestidigitador: me habría gustado saber cómo lo haría, cómo conseguiría que su voz subiera y bajara de aquel modo tan maravilloso; pero lo cierto es que una sencilla melodía escocesa, entonada por un tosco músico callejero, a menudo me había emocionado mucho más profundamente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker