Villette
Villette —Ahora está irritado, furioso y acalorado; mañana pensará de otro modo.
—¡Furioso y acalorado! No me conoce. Por el contrario, todo mi ardor ha desaparecido: estoy tan frÃo como la noche… que, por cierto, quizá sea demasiado frÃa para usted. Vale más que regresemos.
—Doctor John… ¡qué cambio tan repentino!
—No crea; y, si es asÃ, tengo motivos… dos motivos: le he contado uno. Pero volvamos dentro.