Villette
Villette —Ahora hablarán de delincuentes, ladrones y esas cosas: será mejor dejarlos. Usted procure no decir nada, Lucy, y mantenga su decisión de no comentar lo de la monja con nadie. Tal vez se le aparezca de nuevo; no se asuste.
—¿Acaso cree —dije con secreto horror— que ella salió de mi cerebro, y está ahora en su interior, y puede volver a salir fuera de él en el momento más inesperado?
—Creo que es un caso de ilusión espectral; me temo que es el resultado de un largo conflicto en el interior de su mente.
—¡Oh, doctor John! ¡Tiemblo al pensar que corro el riesgo de ver semejante aparición! ParecÃa tan real. ¿No existe algún remedio? ¿No hay forma de prevenirlo?
—La felicidad es el remedio; un espÃritu alegre, la forma de prevenirlo: cultive las dos cosas.
No hay burla más sarcástica en este mundo que decirle a alguien que cultive la felicidad. ¿Qué significa este consejo? La felicidad no es una patata que pueda plantarse en la tierra y abonarse con estiércol. La felicidad es un resplandor que brilla en lo alto del Cielo, muy lejos de nosotros. Es un rocÃo divino que el alma, en ciertas mañanas estivales, siente caer sobre sà desde el amaranto en flor y los frutos dorados del ParaÃso.