Villette
Villette ¿He dicho que me preguntaba tristemente? No; una nueva influencia empezó a cambiar mi vida, poniendo freno a la tristeza durante algún tiempo. Imagina, lector, una profunda hondonada, envuelta en nieblas y penumbras, en el rincón más secreto del bosque; su hierba es húmeda, y su vegetación pálida y fría. Una tormenta o un hacha abre un surco de gran anchura entre los robles; la brisa penetra en él; el sol lo calienta con sus rayos; la triste y fría hondonada se transforma en una copa profunda y brillante; el verano derrama sobre ella el esplendor azul y la luz dorada de su hermoso cielo, que la hambrienta depresión del terreno no ha visto jamás.
Abracé un nuevo credo… la fe en la felicidad.
