Villette
Villette —Lamento decirle que está fuera de la ciudad, señor; la señorita le dio permiso para que se ausentara hasta mañana.
—SÃ… es cierto… lo hice. Ha ido a visitar a su hermana; le dije que podÃa ir, ahora lo recuerdo —exclamó la joven—; pero lo siento muchÃsimo, pues Manon y Louison no entienden una sola palabra de lo que digo y, sin querer, me hacen daño.
El doctor John y el caballero se saludaron; mientras conversaban unos minutos, me acerqué al sillón y, comprendiendo lo que la débil muchacha deseaba, me apresuré a ayudarla.
SeguÃa atendiendo sus indicaciones cuando Graham se aproximó; era tan buen cirujano como médico y, después de reconocer a la paciente, decidió que no era necesario consultar con nadie más para tratar aquel caso. Ordenó que llevaran a la joven a su habitación, y me dijo al oÃdo:
—Vaya con las mujeres, Lucy; parecen bastante inútiles; por lo menos puede dirigir sus movimientos y ahorrar un poco de sufrimiento a la joven. Hay que tratarla con mucha delicadeza.