Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Me sorprende que no se sienta más halagada por todo esto —prosiguió—: Se lo toma con una extraña serenidad. Si realmente es tan insignificante como creía antes, debe de ser una mujer de carácter.

—¡Tan insignificante como creía antes! —repetí, y sentí que mi semblante enrojecía.

Pero no quise enfadarme: ¿qué más daba que una colegiala empleara con tanta crudeza la palabra «insignificante»? Así que le dije que madame Beck y su prima se habían limitado a tratarme con educación; y le pregunté «qué veía en la cortesía para arrojar a quien es objeto de ella a un mar de confusiones».

—Una no puede evitar sorprenderse de algunas cosas —insistió.

—Sorprenderse de las maravillas que inventa. ¿Ha terminado por fin de arreglarse, Ginevra?

—Sí; déjeme cogerla del brazo.

—Prefiero que no lo haga: iremos una al lado de la otra.

Cuando me cogía del brazo, tenía la costumbre de apoyar todo su peso en mí; y, como yo no era ni un caballero ni su enamorado, lo detestaba.

—¡Vaya! —exclamó—. Sólo quería mostrarle que me parecían bien su vestido y su aspecto en general: era un cumplido por mi parte.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker