Villette
Villette La fortaleza del carácter de Paulina, y la intensidad de sus sentimientos, eran mayores de lo que mucha gente pensaba —de lo que el propio Graham imaginaba—, mayores de lo que jamás mostrarÃa a aquellos que no deseaban percibirlo. A decir verdad, lector, no hay belleza excelsa, ni encanto subyugante, ni refinamiento verdadero sin una fuerza excelsa, subyugante y verdadera. Es tan difÃcil hallar hermosas frutas y flores en un árbol sin raÃces ni savia, como encantos en una naturaleza débil y relajada. Durante un breve espacio de tiempo, puede florecer una apariencia de radiante belleza alrededor de la debilidad, pero es incapaz de resistir una ráfaga de aire: no tarda en ajarse, incluso bajo el sol más sereno. Graham se habrÃa sobresaltado si algún espÃritu mordaz le hubiera susurrado al oÃdo la fuerza y resistencia que escondÃa aquella delicada naturaleza; pero yo, que la habÃa conocido de niña, sabÃa, o adivinaba, cuán profundas y vigorosas eran las raÃces que unÃan su gracia al suelo firme de la realidad.