Villette
Villette Hablaron de los días de Bretton; quizá sin ilación al principio, sonrientes y con cierta turbación, pero luego con total franqueza y una confianza cada vez mayor. Graham había encontrado una oportunidad mucho mejor que la que había deseado que yo le brindara; ya no necesitaba la ayuda que la desagradable Lucy le había negado; todos sus recuerdos de la «pequeña Polly» brotaban dulcemente de sus hermosos labios; ¡cuánto mejor que si los hubiera sugerido yo!