Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando bajé a comer, me lo explicaron. Me dijeron que pronto tendría a una niña pequeña como compañera: la hija de un amigo y pariente lejano del difunto doctor Bretton. Y también que aquella pequeña acababa de perder a su madre, aunque la señora Bretton se apresuró a añadir que no era una desgracia tan grande como en un principio podía parecer. La señora Home[3] (Home era el apellido, según dijeron) había sido una mujer muy hermosa, pero atolondrada y negligente, que había descuidado a su hija, decepcionando y entristeciendo a su marido. El matrimonio había sido tan infeliz que finalmente se habían separado, pero por consentimiento mutuo, sin mediar proceso legal alguno. Poco después, la dama se había acalorado demasiado durante un baile, se había resfriado, había cogido unas fiebres y había muerto tras una brevísima enfermedad. El marido, un hombre de naturaleza muy sensible, había sufrido una terrible conmoción al recibir súbitamente la noticia y parecía estar convencido de que una severidad excesiva por su parte —la falta de paciencia e indulgencia— había contribuido a precipitar el final de su esposa. Aquella idea le había obsesionado de tal modo que su ánimo se había visto gravemente afectado; los médicos insistían en que debía viajar para restablecerse y, mientras tanto, la señora Bretton se había ofrecido a ocuparse de la niña.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker