Villette
Villette Pero no serÃa asÃ. Dios no estaba con Roma; y, si Su Hijo tuviera que sobrellevar aún las desgracias humanas, ¡llorarÃa su crueldad y su ambición del mismo modo que antaño lloró los delitos y las tribulaciones de una Jerusalén condenada!
¡Oh, amantes del poder! ¡Oh, aspirantes mitrados a los reinos de este mundo! Algún dÃa vuestros corazones —deteniéndose exhaustos después de cada latido entrecortado— se alegrarán de que exista una Misericordia mayor que la compasión humana; un Amor más fuerte que la poderosa muerte a la que incluso vosotros tendréis que enfrentaros antes de que os derrote; una Caridad más vigorosa que cualquier pecado, incluso vuestro; una Piedad que redime mundos… más aún, absuelve Sacerdotes.
Mi tercera tentación llegó con el esplendor de Roma, la gloria de su reino. Me llevaron a la iglesia en los dÃas más solemnes y festivos; me mostraron el ritual y el ceremonial pontificio. Yo lo observé.