Villette
Villette —¡Oh, Verdad, eres buena con tus fieles servidores! Mientras la Mentira me oprimÃa, ¡cuánto sufrÃ! Incluso cuando la Falsedad seguÃa siendo dulce, halagadora para la fantasÃa y cálida para los sentimientos, yo me consumÃa con su tormento perpetuo. El convencimiento de que habÃa ganado un afecto iba unido al temor de perderlo. La Verdad me despojó de la Falsedad, del Halago, de la Esperanza, y heme aquÃ… ¡libre!