Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas El señor Edgar rara vez se atrevÃa a visitar abiertamente Cumbres Borrascosas. TenÃa terror a la fama de Earnshaw y rehuÃa encontrarse con él, aunque siempre le recibÃamos con nuestras mejores intenciones de cortesÃa. El mismo amo evitaba ofenderle, sabiendo por qué venÃa y, si no podÃa estar afable, se quitaba de en medio. Casi dirÃa que su presencia allà desagradaba a Catherine. No era falsa, ni coqueta, pero evidentemente le molestaba que se encontraran sus dos amigos, porque cuando Heathcliff expresaba desprecio por Linton en su presencia, ella no podÃa ni medio asentir, como hacÃa cuando él no estaba y cuando Linton mostraba repugnancia y antipatÃa por Heathcliff, ella no se atrevÃa a considerar sus sentimientos con indiferencia como si el desprecio por su compañero de juegos apenas le importara. Muchas veces me reà de sus perplejidades y de sus secretos sinsabores, que en vano trataba ocultar a mis burlas. Esto suena a mala persona, pero era tan orgullosa que se hacÃa realmente imposible compadecer sus penas hasta que no se la castigara a una mayor humildad. Acabó finalmente por confesarse y confiar en mÃ. No habÃa nadie más a quien pudiera convertir en su consejero.