Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas Antes de que terminara su discurso me di cuenta de la presencia de Heathcliff. Habiendo notado un ligero movimiento, volvà la cabeza, y le vi levantarse del banco y marcharse silenciosamente. HabÃa oÃdo hasta que Catherine dijo que le degradarÃa casarse con él, y no quiso oÃr más. A mi compañera, sentada en el suelo, el respaldo del banco le impidió observar su presencia o su partida, pero yo me sobresalté y le hice seña de que se callara.
—¿Por qué? —preguntó mirando nerviosamente alrededor.
—Joseph está aquà —respondÃ, percibiendo oportunamente el rodar de las ruedas de su carro camino arriba—, y Heathcliff vendrá con él. No estoy segura de si estaba aquà en la puerta en este momento.
—¡Oh, no me pudo oÃr desde la puerta! —dijo ella—. Dame a Hareton mientras tú preparas la cena, y cuando esté preparada invÃtame a cenar contigo. Quiero engañar mi incómoda conciencia y convencerme de que Heathcliff no está enterado de estas cosas. No lo está, ¿verdad? No sabe lo que es estar enamorado.