Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas —Ninguna para mi amigo —respondió—. Tiene una cabeza firme que le mantendrá fuera de peligro. Un poco por Hindley, pero moralmente no puede ser peor de lo que es y, en cuanto al daño fÃsico, yo estoy entre los dos. ¡El acontecimiento de esta tarde me ha reconciliado con Dios y con los hombres! Me habÃa alzado en airada rebelión contra la Providencia. ¡Oh, he aguantado desdichas muy, muy amargas, Nelly! Si esa persona supiera cuán amargas, se avergonzarÃa de ensombrecer su desaparición con vana petulancia. Fue el cariño hacia él lo que me indujo a soportarlo sola. Si hubiera expresado la angustia que con frecuencia sentÃa, él habrÃa aprendido a desear su alivio tan ardientemente como yo. Pero ya pasó, y no me vengaré de su locura. ¡Ya puedo soportarlo todo en adelante! Aunque el ser más vil me golpeara en una mejilla, no sólo le ofrecerÃa la otra, sino que le pedirÃa perdón por haberle provocado, y como prueba, voy ahora mismo a hacer las paces con Edgar. ¡Buenas noches! ¡Soy un ángel!