Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas Le puse la naranja en la mano y le pedí que fuera a decir a su padre que una mujer llamada Nelly Dean estaba esperando para hablar con él junto a la verja del jardín. Subió por el sendero y entró en la casa, pero en lugar de Hindley fue Heathcliff el que apareció en la puerta. Me di la vuelta al momento y corrí camino abajo, más deprisa de lo que había corrido nunca, sin parar hasta que llegué al mojón indicador y tan espantada como si hubiera visto un duende. Esto no tiene mucho que ver con el asunto de la señorita Isabella, salvo que me apremió más aún a montar una atenta guardia y a poner todos los medios de mi parte para detener la expansión de tan mala influencia en la Granja, incluso aunque desatara una tormenta doméstica contrariando los gustos de la señora Linton.